Estereotipos más comunes sobre los estadounidenses

Las ideas preconcebidas y generalizaciones sociales son comunes en muchas sociedades cuando no se conocen otras culturas. Para el pueblo estadounidense no es un secreto que su reputación en el mundo no es tan buena como desearían. Esto ha sido creado por los medios de comunicación, la literatura, el arte y la injerencia política del gigante norteamericano en otras naciones. Antes de siquiera pensar en obtener el Programa de exención de visa para viajar a Estados Unidos, es imperativo viajar con la mente abierta descubriendo cuáles estereotipos son verdaderos o falsos:

Interfieren en los problemas de otros países

En Suramérica especialmente, la gente percibe a Estados Unidos como el policía planetario pues interviene en asuntos mundiales que en nada afectan los suyos. Si bien esta es una afirmación verdadera, lo cierto es que la policía es necesaria para mantener el orden en la comunidad y Estados Unidos cumple este papel a la perfección. Sin su participación en el sistema internacional, muchas políticas mundiales se estancarían.

Son gordos y perezosos

De la televisión aprendimos que los estadounidenses se sientan en su sala a ver televisión y comen comida rápida todo el día. Aunque la tasa de obesidad en los adultos es de aproximadamente un 35%, decir que los estadounidenses son las personas más gordas del mundo es una falacia. Estudios recientes revelan que hay más de cinco países que tienen mayor porcentaje de obesidad en el mundo.

En cuanto a la pereza, el famoso dicho estadounidense “el tiempo es dinero” también aplica para la jornada laboral de su población. De hecho, son una de las sociedades con menos tiempo de vacaciones en el mundo.

Son racistas

Desafortunadamente los estadounidenses aún no pueden dejar atrás este estereotipo. Esto se debe a que el racismo aún está muy arraigado a la historia del país. En un lugar tan diverso y lleno de inmigrantes, las tensiones étnicas y raciales son de esperarse. Sin embargo, son cada vez menos las personas de esta nación que están adversas a interactuar con otros de diferente color de piel.

Están obsesionados con las armas

El fácil acceso a las armas y las altas cifras de muertes por balas mayor que en cualquier país del primer mundo son dos factores alarmantes. La realidad es que muchos estadounidenses no poseen armas en sus casas y están a favor de leyes más estrictas para el control de armas, especialmente después de la escalada en tiroteos en escuelas y lugares públicos.

Son ignorantes de lo que existe después del océano atlántico y el rio Bravo

Hace unos años, encuestas del European Journal of Communication revelaron que las personas en E.E.U.U. no conocen sobre asuntos internacionales, especialmente cuando se trata de ubicaciones geográficas y temas de interés internacionales. Contra este estereotipo hay una conciencia generalizada para crear mayor interés en lo que pasa en el mundo.

No les importa el medio ambiente

Por estadísticas como el 25% de emisiones mundiales de dióxido de carbono y haber salido del Acuerdo del Paris, Estados Unidos no se liberará de esta preocupación en un futuro cercano. Existen esfuerzos en el país en favor del reciclaje y para la reducción de emisiones de gases por parte de las empresas. No obstante, esto no es de gran ayuda si cada familia estadounidense tiene más de un auto (especialmente SUV) para desplazarse, pues son estos las primeras fuentes de contaminación.

Visten con ropa de marcas reconocidas

Aunque se crea que todos los estadounidenses son lo suficientemente ricos para vestirse con ropa de marca todo el tiempo, la verdad es que aman usar sudaderas y camisetas. La comodidad para ellos es lo más importante especialmente cuando están en casa.

Son arrogantes y egoístas

Similar a Argentina, en Estados Unidos sufren con la fama de ser arrogantes y egoístas al punto que tienen poca compasión y empatía por lo demás. Sin embargo, la realidad es otra porque los estadounidenses son personas en su mayoría muy generosas.

Le dan poco valor a la familia

A diferencia de los latinos, la mayoría de los estadounidenses se van de casa cuando entran a la universidad y en su mayoría se mudan a otros lugares al graduarse lejos de su familia. No obstante, es innegable que siempre están pendientes de su familia y se encuentran con ellos sin falta en las fechas importantes.